![]() |
||||
COMUNICADO DE PRENSA CIRADR |
||||
Diouf en la CIRADR: gobiernos y sociedad civil deben trabajar juntos para identificar y crear oportunidades de desarrollo duradero para las zonas rurales 7 de marzo de 2006, Porto Alegre, Brasil – “La batalla contra el hambre y la pobreza en el mundo se ganará o se perderá – y de seguir a este ritmo lento se perderá- en las áreas rurales de los países en desarrollo”, afirmó esta mañana Jacques Diouf, Director General de la FAO, durante la sesión de apertura de la Conferencia Internacional sobre Reforma Agraria y Desarrollo Rural (CIRADR) que se celebra en Porto Alegre entre los días 6 y 10 de marzo. “Es allí donde vive el 75 por ciento de los 1100 millones de personas que viven en la extrema pobreza. Es en las áreas rurales de los países en desarrollo donde vive el 95 por ciento de los 852 millones de hambrientos en el mundo”, continuó Diouf. “Por esa razón es urgente encontrar opciones de desarrollo para revitalizar estas zonas y aportar soluciones eficaces a los problemas que actualmente deben afrontar las zonas rurales como son: los efectos negativos de la globalización, la presión de mercado sobre los pequeños productores y agricultores familiares, la dificultad de acceso a tierra y otros recursos naturales causada por la creciente competición entre el sector agrícola e industrial y la falta de oportunidades de desarrollo para los habitantes de las zonas rurales”. La CIRADR, dijo Diouf, es una oportunidad única para escuchar diagnósticos y propuestas de desarrollo y forjar alianzas entre todos los sectores rurales interesados. El diálogo entre los responsables políticos y la sociedad civil fue un tema recurrente entre los oradores eminentes de la sesión de apertura de la Conferencia. El Presidente del Fondo Internacional para el Desarrollo Agrícola (FIDA), Lennart Båge, señaló que las políticas en favor de los intereses de los más pobres pasan necesariamente por el trabajo conjunto de los responsables políticos y de la sociedad civil. “Las reformas exitosas en favor de los pobres – dijo- dependen no sólo de la voluntad política de los gobiernos sino también de la participación activa de los ciudadanos y de las organizaciones de la sociedad civil que interpretan la voluntad de los pueblos, especialmente de los más pobres y marginados, traduciendo esta voluntad en propuestas constructivas de diálogo”. Y añadió: “Esto es fundamental para un cambio genuino y sostenible y para abandonar la tentación de aplicar ‘recetas’ que con frecuencia no producen los cambios esperados. Los contextos económicos, culturales y sociales, así como los sistemas normativos y consuetudinarios para acceder a la tierra y a otros recursos naturales varían de país a país y por ello, cada país tiene que encontrar su propio camino”. Tras la ceremonia inaugural, el Instituto Nacional de Colonización y Reforma Agraria de Brasil (INCRA) organizó un homenaje al Ingeniero Agrónomo José Gomes da Silva, quien dedicó su vida al mejoramiento de las condiciones de vida de los campesinos pobres y a la realización de procesos de reforma agraria. En este homenaje, Jacques Diouf entregó una medalla conmemorativa del Día Mundial de la Alimentación a José Graziano da Silva, asesor especial del Presidente Lula e hijo del homenajeado Gomes da Silva. En su intervención el Director General de la FAO afirmó: “La tragedia del hambre no es algo nuevo. Hoy día conocemos en profundidad el problema del hambre y cómo solucionarlo. Sin embargo, estamos frente a un problema político que requiere de una firme voluntad política para solucionarlo. Por este motivo, cada uno de nosotros, tenemos un papel que jugar para cambiar este mundo”. Diouf dijo que no se puede seguir haciendo políticas que no inviertan en los pobres y recordó que “entre el año 1990 y el 2000 las inversiones en el sector agropecuario se redujeron en un 50 por ciento” y alertó: “el número absoluto de los afectados por hambre puede aumentar en 100 millones en los próximos 100 años si no actuamos rápidamente”. Diouf recordó que el último informe de la FAO sobre la Inseguridad Alimentaria en el Mundo, publicado en noviembre de 2005 indica que el 80 por ciento de las crisis de hambre en la actualidad tienen que ver con el agua, ya sea su falta que se expresa en sequías, como su exceso que se manifiesta en inundaciones. “Si entendemos que el agua es fuente de vida –dijo el Director general de la FAO- la realización de pequeñas inversiones en infraestructuras comunitarias para recolección y uso de agua en su momento adecuado puede representar una solución. En ese sentido nos alegramos del programa de cisternas que impulsa el gobierno de este país”. Al término del encuentro, la FAO firmó con el Gobierno de Brasil un proyecto de apoyo a la agricultura familiar que entrará próximamente en ejecución. Diouf concluyó su viaje a Porto Alegre afirmando que “con el apoyo del Brasil y los brasileros, la FAO ganará la lucha contra el hambre”. :: :: :: |
||||
Contact |
||||
Newsroom: ../en/newsroom.html | ||||